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martes, 8 de marzo de 2011
De un sueño profundo despertaste hoy, la última lágrima por tu cara rodó.
Es horrible caer en la realidad y darte cuenta que lo más probable de todo es que lo que sentís no sea más que una ilusión. Pero lo peor de todo es que pasan un par de días y volvés a caer en ese mismo sueño de manera completamente PROFUNDA E INCONSCIENTE, como si nunca pudieras dejar de lado ese mínimo de esperanza que te da vueltas y vueltas en la cabeza.
viernes, 4 de marzo de 2011
Pocas cosas lo hacían salir de su mundo, bueno, en realidad casi ninguna. Al principio creían que era normal pero con el tiempo llegaron a comprender que era un notable síntoma de una anormalidad mental. La palabra anormalidad se refería a algo extraño, fuera de serie, es decir que su caso presentaba todas las características de una anormalidad. Con mental nos inclinábamos hacia el cerebro y hacia una de sus funciones que no estaba precisamente del todo desarrollada: el lenguaje.
Él quería cruzar ese puente entre lo ficticio y lo real pero existía algo realmente poderoso que lo incitaba a soñar, a ser diferente, a formar parte de su único, especial y raro mundo donde claramente no existía más que su presencia. Muchas cosas le resultaban confusas, como el hecho de que todas las personas a su alrededor pudieran liberarse utilizando para lograrlo una sustancia salada que expulsaban por sus ojos ¿Por qué el no podía?¿Por qué su mente y su ser estaban sólo compuestos por sensaciones y no por sentimientos?
No conocía tal palabra, no la entendía porque nunca había tenido la dicha de experimentar nada parecido.
Él quería cruzar ese puente entre lo ficticio y lo real pero existía algo realmente poderoso que lo incitaba a soñar, a ser diferente, a formar parte de su único, especial y raro mundo donde claramente no existía más que su presencia. Muchas cosas le resultaban confusas, como el hecho de que todas las personas a su alrededor pudieran liberarse utilizando para lograrlo una sustancia salada que expulsaban por sus ojos ¿Por qué el no podía?¿Por qué su mente y su ser estaban sólo compuestos por sensaciones y no por sentimientos?
No conocía tal palabra, no la entendía porque nunca había tenido la dicha de experimentar nada parecido.
lunes, 31 de enero de 2011
Mi corazón escupe su verdad
Tantas veces había soñado con ese encuentro y me imaginaba aferrándome a tus brazos después de que por primera vez me habías dicho que me amabas cuando realmente lo sentías, y juntos, volvíamos a caer en lo mismo, en esa desquiciada necesidad de sentirnos acompañados, seguros o como te parezca llamarlo. Quizás recién hoy o quizás hace algún tiempo atrás mi imaginación dio un giro inesperado de 360º y ésta vez mi mente proyectaba el mismo encuentro pero de una manera completamente diferente.
Por empezar, eras vos el que me rogaba volver a verme, eras vos el débil y solitario, no yo o por lo menos yo no lo era en su totalidad. Nos encontrábamos en el mismo lugar de siempre pero esta vez la que llegaba tarde como si prácticamente no le importara era yo. Los roles se habían cambiado definitivamente hasta que de repente, al verte ahí sentado esperando que yo llegara, vi algo en tu mirada que me hizo creer en vos, un signo de sinceridad probablemente.
Me sentía rara, esta vez mi necesidad era distinta. Mis brazos no pedían a gritos enroscarme de tu cuello sino que era mi corazón el que desesperadamente me suplicaba que empezara a escupir su verdad. Así comencé, y mágicamente no podía detenerme. Te contaba que en un momento de mi vida —o mejor dicho "en nuestro momento"—, mi felicidad dependía de un completo desconocido. Vos me mirabas fijo y no emitías ni una palabra como si no quisieras darte cuenta que claramente estaba hablando de vos. Y de pronto, entendí, que ese pequeño discurso parecía ya no tener sentido porque cada momento que se posaba en mi mente me hacía darme cuenta que nunca me tomaste en serio ¿Y si nunca lo hiciste, por qué ibas a empezar a hacerlo ahora?
Por empezar, eras vos el que me rogaba volver a verme, eras vos el débil y solitario, no yo o por lo menos yo no lo era en su totalidad. Nos encontrábamos en el mismo lugar de siempre pero esta vez la que llegaba tarde como si prácticamente no le importara era yo. Los roles se habían cambiado definitivamente hasta que de repente, al verte ahí sentado esperando que yo llegara, vi algo en tu mirada que me hizo creer en vos, un signo de sinceridad probablemente.
Me sentía rara, esta vez mi necesidad era distinta. Mis brazos no pedían a gritos enroscarme de tu cuello sino que era mi corazón el que desesperadamente me suplicaba que empezara a escupir su verdad. Así comencé, y mágicamente no podía detenerme. Te contaba que en un momento de mi vida —o mejor dicho "en nuestro momento"—, mi felicidad dependía de un completo desconocido. Vos me mirabas fijo y no emitías ni una palabra como si no quisieras darte cuenta que claramente estaba hablando de vos. Y de pronto, entendí, que ese pequeño discurso parecía ya no tener sentido porque cada momento que se posaba en mi mente me hacía darme cuenta que nunca me tomaste en serio ¿Y si nunca lo hiciste, por qué ibas a empezar a hacerlo ahora?
viernes, 21 de enero de 2011
Emociones mezcladas.
Me paso el tiempo aconsejando a los demás sobre dejar atrás los miedos y todas esas cosas pero no me ocupo de mi misma ¿A qué le tengo miedo yo?¿Por qué tantas veces me cuesta tanto ser yo misma con ciertas personas?¿Qué tengo miedo de que piensen que soy una estúpida o qué? Me parece que me la paso subestimandome todo el tiempo pero como hago para que mi cabeza entienda eso. En realidad si lo entiende pero sin embargo el miedo no desaparece, el miedo es más fuerte que todo en este momento pero no sé si es más fuerte que las ganas que tengo de abrazarte.
No se qué me pasa, siento que te extraño y también siento que siempre soy yo la que arruina todo, que siempre soy yo la que decepciona a la gente porque ésta se crea muchas expectativas y porque yo nunca demuestro quien soy de una. Sé que me va a costar cambiar pero lo tengo que intentar, es el miedo o yo, y en esta pelea no tengo ganas de que triunfe el miedo.
No se qué me pasa, siento que te extraño y también siento que siempre soy yo la que arruina todo, que siempre soy yo la que decepciona a la gente porque ésta se crea muchas expectativas y porque yo nunca demuestro quien soy de una. Sé que me va a costar cambiar pero lo tengo que intentar, es el miedo o yo, y en esta pelea no tengo ganas de que triunfe el miedo.
lunes, 17 de enero de 2011
Todas las tardes era la misma rutina: observar como silenciosamente no quería mezclarse con el mundo, como tranquilamente se quedaba sentado observando el paisaje que lo rodeaba como esperando que pasara algo interesante o que apareciera alguien que desde su punto de vista fuera realmente interesante. Pero, reitero, era siempre lo mismo, él sentado mirando la tarde caer mientras nada sorprendente ocurría en su vida.
Y yo, por mi parte, me dedicaba a imaginar cual era su destino y que hacía ahí, siempre solo, siempre con su mirada hacia ningún lugar o, quizás, esa mirada si apuntaba a algún lugar que posiblemente para otros significara nada pero que para él fuera prácticamente un todo.
Era difícil descifrarlo pero había algo, un sexto sentido tal vez, que me hacía creer que algo lo había traído hasta aquí, quizás en búsqueda de un amor que le era imposible olvidar o quizás simplemente para olvidar a aquel bendito amor.
viernes, 31 de diciembre de 2010
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Increíble fue este año. Pasaron muchísimas cosas, me empecé a llevar bien con personas con las que creí que nunca en la vida me iba a llevar bien, personas que juzgue de antemano por el simple hecho de que se llevaban bien con personas desagradables para mí. Perdí personas que significaban mucho en mi vida pero supongo que si las perdí por algo es, yo creo en el destino y sé que todo pasa por una razón. Terminé el colegio, esa etapa hermosa de mi vida llamada secundario. Conocí gente que en muy poco tiempo se hicieron importantes para mí y que en muy poco tiempo desaparecieron de mi vida. Tuve muchísimos momentos de felicidad así como muchísimos momentos tristes y hoy 31 de diciembre de 2010 puedo decir que no me arrepiento absolutamente de nada. Increíble año, por muchos años más como este y mejores aún.
domingo, 26 de diciembre de 2010
Estoy harta ya. Harta de extrañarte, de necesitarte, de ser capaz de dejar todo sólo por un abrazo tuyo, de engancharme SIEMPRE tan fácil. Ojalá pudiera cambiar, ojalá pudiera no apegarme a nada ni a nadie pero lamentablemente el 99% del tiempo me creo demasiadas expectativas de la gente y de las cosas. No pido mucho, lo único que quiero es verte una sola vez más y que me digas por qué te cansaste de mi, que me expliques por qué todo el mundo, tarde o temprano, se cansa de mi. SOLO QUISIERA UNA ÚLTIMA DESPEDIDA QUE MANCHE DE ALEGRÍA EL RESTO DE MI VIDA≈
lunes, 13 de diciembre de 2010
Y tengo miedo a equivocarme, a sufrir, ser lastimada.
¿Y qué hacés cuando te das cuenta que todo el mundo tenía razón?¿Y qué hacés cuando entendés que lo inevitable está empezando a ocurrir pero sin embargo no tenés muchas ganas de admitirlo?¿Qué se hace en este tipo de situaciones? Ojalá la vida viniera con un manual de instrucciones así no nos equivocaríamos nunca o CASI nunca porque somos tan pero tan idiotas que nunca escuchamos lo que nos dicen los demás (y nunca leemos demasiado bien las instrucciones) y siempre hacemos lo que nosotros queremos sabiendo que en el fondo va a pasar lo que todo el mundo nos dijo. El dolor, la desilusión y el odio hacia uno mismo es inevitable. Cada día lográs sentir más que no servís para nada y mucho menos para que alguien se fije en vos, pero para que alguien se fije EN SERIO en vos. No entendés que es lo que hacés mal pero a veces (o la mayor parte del tiempo) te da la sensación de que sos incapaz de enamorar a alguien.
viernes, 10 de diciembre de 2010
Todos tenemos un poco de miedo.
Básicamente de eso se trata la vida: de tener miedo. Miedo a crecer, a sufrir, a sentirnos desilusionados, a sentirnos devastados, a los insectos, a la oscuridad, a los fantasmas, a la soledad, al fracaso, a la muerte, al dolor. Pero esos son tan sólo algunos de los miles de miedos que cada persona posee. ¿Por qué no entendemos de una vez por todas que tenemos que arriesgarnos en la vida? Muchísimas veces podemos sentir miedo, o algo aún peor como es el pánico pero hay que enfrentar al miedo, dejarlo atrás y demostrarle que nosotros somos mejor que él, que a nosotros no nos va a vencer. Es así como escuché alguna vez en una canción: "Hay que morir al miedo para luego renacer."
viernes, 3 de diciembre de 2010
Quisiera pero NADA dura para siempre.
Es increíble que crecer cueste tanto. ¿Por qué nos aferramos a todo lo que sabemos que tiene fecha de vencimiento? El colegio es una de esas cosas a las que nos acostumbramos toda la vida, hasta que un día descubrimos que, así como todo lo demás, eso también tenía fecha de vencimiento. No sé bien que es lo que más me entristece de todo esto: quizás sea el hecho de que desperdiciamos unos cuantos años en hacer amigos y compartir cosas para que al fin y al cabo todos terminemos tomando caminos diferentes, o quizás tan sólo lo que más nos duele, lo que más nos molesta es que llegó la hora, LA HORA DE CRECER.
martes, 2 de noviembre de 2010
Me rompe soberanamente las pelotas que la gente no tenga los huevos/ovarios necesarios para decir las cosas de frente pero si hay algo que me rompe las pelotas muchísimo más es que la gente me tenga miedo, que no me quiera decir tal cosa porque tenga miedo de que me enoje, pero por favor, si me conocieran un poco sabrían que no soy para nada rencorosa, y después de todo ¿Por qué no me dejan elegir a mi si tengo ganas de enojarme o no? Porque evidentemente si tienen miedo es porque algo hicieron mal pero claro hacerse cargo de las culpas nunca ¿no? Preferible tenerme miedo, total después la que se siente mal porque piensa que aleja a las personas soy yo, no vos.
miércoles, 27 de octubre de 2010
Muchísimo tiempo sin subir nada pero hoy no sé, me inspiré.
Es todo tan contradictorio. La eterna lucha entre tu cerebro y tu corazón te confunde cada vez más. Por un lado, tu corazón te pide a gritos verlo, abrazarlo, besarlo, sentir su piel sobre la tuya. Sos como una maldita droga que me envicia cada vez más sin temerle a las consecuencias. Y por otro lado, está tu cabeza, tu cerebro que te dice, te implora y te pide a gritos desesperados que ni siquiera te lo cruzes y que si tenés la mala suerte de cruzartelo, lo ignores. ¿Y quién gana esta batalla?¿La cabeza o el corazón? No lo sé, no sé para donde correr, no entiendo cómo puede ser que después de todo lo que pasó todavía sigas ocupando un pequeño (no tan pequeño) lugar en mi corazón. ¿Cómo puede ser que una parte de mi te ame y la otra te odie? No entiendo, nada es claro, lo único que entiendo es que me siento sola, que estoy sola y que probablemente no te busco por amor sino que lo hago para que una vez más me hagas sentir mejor. Pero te lo repito, sos como una droga, mientras dura tu efecto todo es maravilloso, y cuando el efecto se va, vuelve a ser todo una mierda y vos volvés a ser el mismo hijo de puta que siempre fuiste, el mismo hijo de puta del que alguna vez me enamoré.
domingo, 20 de diciembre de 2009
Este capítulo de mi vida está finalizado.
En una historia de amor es obligatorio que participen dos personas, del mismo sexo o del sexo opuesto pero dos personas al fin. En esa clase de historias todo es válido, inclusive herir los sentimientos de la otra persona, y hay algo que también debe ser obligatorio que es el amor mutuo y el deseo de querer dejar todo para conformarse con el simple hecho de que la otra persona sea feliz.
Nos queríamos, nos queremos o por lo menos yo siempre te quise y te quiero y por eso decidí dejarte libre porque de una vez por todas entendí que lo más importante en una relación no es el amor, a veces el mismo existe pero igualmente esas dos personas no están destinadas para estar juntas. Hay algo que no tenemos y que va más allá de si cambiaste o no: la comunicación. Al principio todo parecía perfecto pero luego entendimos que nuestra única forma de comunicarnos era pelearnos y no nos hacía bien o por lo menos a mi no me hacía bien. Así que es ahora cuando pienso y me doy cuenta que me cansé de recordarte porque tu recuerdo y tu presencia me hacen muy mal, y en este momento lo único que quiero es estar sola o estar con alguien que realmente me valore por quien soy.
Nos queríamos, nos queremos o por lo menos yo siempre te quise y te quiero y por eso decidí dejarte libre porque de una vez por todas entendí que lo más importante en una relación no es el amor, a veces el mismo existe pero igualmente esas dos personas no están destinadas para estar juntas. Hay algo que no tenemos y que va más allá de si cambiaste o no: la comunicación. Al principio todo parecía perfecto pero luego entendimos que nuestra única forma de comunicarnos era pelearnos y no nos hacía bien o por lo menos a mi no me hacía bien. Así que es ahora cuando pienso y me doy cuenta que me cansé de recordarte porque tu recuerdo y tu presencia me hacen muy mal, y en este momento lo único que quiero es estar sola o estar con alguien que realmente me valore por quien soy.
martes, 15 de diciembre de 2009
Siempre te llevaré dentro mio mi amor
Cuando realmente me siento muy feliz y siento que todo a mi alrededor lleva un curso tranquilo y equilibrado aparecés vos para desiquilibrar completamente todo, y para hacer que mi mundo se alborote. Pensé que te había olvidado pero se ve que pensar no es lo mio porque ahora que apareciste de vuelta asi de la nada no puedo dejar de pensar en esa conversación que tuvimos y en lo mucho que te extraño.
Más de una cosa se me cruza por la cabeza en este instante, y no puedo dejar de sentirme confundida porque te extraño pero al mismo tiempo aborresco todo lo que me despreciaste. Confiaba en vos, y te lo dije, pero ahora toda la confianza que te tenía ya no existe más y es muy dificil para mi creerte cuando me decís que cambiaste y que te arrepentís de haberme hecho sufrir. Yo si cambié, ya no me dejo convencer tán fácil ni te creo todas tus mentiras aunque hay algo que no cambió, sigo siendo la misma estúpida que te quiere tanto y que está esperando darse cuenta que realmente cambiaste.
Más de una cosa se me cruza por la cabeza en este instante, y no puedo dejar de sentirme confundida porque te extraño pero al mismo tiempo aborresco todo lo que me despreciaste. Confiaba en vos, y te lo dije, pero ahora toda la confianza que te tenía ya no existe más y es muy dificil para mi creerte cuando me decís que cambiaste y que te arrepentís de haberme hecho sufrir. Yo si cambié, ya no me dejo convencer tán fácil ni te creo todas tus mentiras aunque hay algo que no cambió, sigo siendo la misma estúpida que te quiere tanto y que está esperando darse cuenta que realmente cambiaste.
viernes, 4 de diciembre de 2009
Si no puedes con tu enemigo, únete a él.
Ya no sé ni que decir ni que escribir porque no hay nada que me inspire o mejor dicho no hay nadie. Estoy sola y detesto estarlo, soy de esa clase de personas que le tiene muchisimo miedo a la soledad y que cree que estando con alguien las cosas pueden llegar a ir mejor. Por más que hace tiempo desee encontrar a esa persona que me acompañe para que las cosas funcionen mejor, no logro encontrar a nadie que me vuelva loca y que me haga sacar una sonrisa las veinticuatro horas que componen el día. Lo peor de todo es que me ilusiono muy fácil, y apenas conozco a un chico que me atrae fisicamente o algo ya creo que puede ser ese alguien que tanto anhelo encontrar pero siempre son personas que vienen y van, que aparecen en mi vida pero cuando vuelvo a abrir los ojos noto que se fueron de vuelta y que no dejaron rastro alguno, y duele el creer todos los días de mi existencia que no hay una persona que sea capaz de enamorarse de mi y que al mismo tiempo me enamore locamente.
Después de todo, hay una frase popular que dice "Si no puedes con tu enemigo, únete a él" ¿Acaso tengo que aceptarte soledad?
Después de todo, hay una frase popular que dice "Si no puedes con tu enemigo, únete a él" ¿Acaso tengo que aceptarte soledad?
domingo, 25 de octubre de 2009
Hace ya unos años que tuve un encuentro con vos, no recuerdo exactamente cuando fue pero conservo ese recuerdo intacto y puro como si lo hubiera vivido ayer. Me llamabas desde el final de una escalera como esperando que nos fuéramos juntos pero por alguna estúpida razón yo no subía y no porque no quisiera dejarme caer en tus brazos y abrazarte, sino porque algo me lo impedía y no sé qué. Me desperté llorando y la amargura invadía mi pecho porque nunca te pude conocer y ver sólo fotos no me bastaba aunque si alcanzo para soñarte tal y cual eras antes de haber abandonado este planeta.
martes, 20 de octubre de 2009
Creo que en cierto modo todos somos bipolares. Podemos estar totalmente felices y de repente sin razón aparente (o por lo menos sin que los demás entiendan esa razón) todo se desmorona y la idea de felicidad parece cada vez más lejana. E incluso a veces solemos fingir que somos felices cuando en realidad detrás de esa enorme sonrisa ocultamos una profunda soledad. La verdad que no lo veo como un trastorno sino como algo completamente natural, cualquier persona, o por lo menos yo, puede pasar de estar feliz a tener un ataque increíble de histeria. ¿Está bien tener esos cambios rotundos de humor o soy yo la qué está mal? Sinceramente no me importa, sea normal o no, soy feliz con lo poco tengo y creánme que mi idea de felicidad está muy lejos de lo que abarca la normalidad.
viernes, 16 de octubre de 2009
Instantes
Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.
(Autor: Don Herold, adaptación: Borges)
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.
(Autor: Don Herold, adaptación: Borges)
domingo, 13 de septiembre de 2009
Un viento seco acompañaba a el amanecer y a los primeros rayos de sol que se dibujaban entre las nubes. Vestida de rojo y a lunares salió a caminar sola. Observaba todo a su alrededor, todo era tan gigante y hermoso que la hacían sentir insignificante y despreciable. El sol nublaba un poco su vista hasta que de repente y como por arte de magia todo se vuelve oscuro y sus ojos ya no alcanzan a ver el sol. Una sombra gigante se acercaba lentamente a ella y desesperada intentó salir corriendo pero antes de que pudiera evitarlo, su vida había terminado de la forma más horrible que alguna vez se pudo imaginar: aplastada y el doble de insignificante de lo que era estando viva.
jueves, 10 de septiembre de 2009
El pájaro canta hasta morir.
El aire le pegaba en la cara, sus ojos llorosos contemplaban atentamente el cielo deseando poder volar. Despliega sus alas y despegando los pies del suelo comienza a volar pero cuando nada podía ser más perfecto, despierta de su sueño y se encuentra nuevamente entre rejas, mirando al cielo azul y entendiendo de una vez por todas que lo estaban privando de su libertad.
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